La ESA lanzará la misión Comet Interceptor, una sonda robótica diseñada para interceptar y estudiar de cerca un cometa “nuevo” (preferiblemente de largo período) o, si se presenta la oportunidad, un objeto interestelar. Tras el lanzamiento, la nave quedará “aparcada” en el punto Sol–Tierra L2 y esperará hasta ~3 años a que aparezca un objetivo accesible; cuando ocurra, desplegará tres vehículos para realizar un sobrevuelo coordinado y analizar la composición y el comportamiento del cometa. Masa total: ~850 kg.
