La compañía Blue Origin estará a cargo del despliegue de la misión Amazon Leo (LN-02), inyectando en órbita un nuevo grupo de 48 dispositivos destinados a la colosal red de internet satelital de Amazon (previamente denominada Project Kuiper). El propósito central de esta infraestructura es abastecer con conexiones de banda ancha de gran velocidad, mínima latencia y costos accesibles a poblaciones remotas o sin cobertura a nivel global, posicionándose como el rival directo de servicios como Starlink (SpaceX).
La arquitectura final de la constelación contempla posicionar más de 3.200 satélites distribuidos en diferentes planos orbitales, a una altura que oscila entre los 590 y los 630 kilómetros. Mediante este envío inicial LN-01 a lomos del vector New Glenn, Amazon no solo expande su cartera de contratistas de lanzamiento, sino que pisa el acelerador en el ensamblaje de su red de malla interconectada en el espacio.